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Al menos 77 millones de personas, sin acceso a internet de calidad en áreas rurales de América Latina y el Caribe

 

El estudio concentró su trabajo en 24 países de todas las regiones latinoamericanas y el Caribe. El promedio de conectividad en la ruralidad equivale a la mitad de la disponible en las áreas urbanas. Limitaciones en la información disponible sobre la situación de conectividad rural y marcos regulatorios obsoletos dificultan la implementación de políticas para acelerar la inclusión digital en la ruralidad. 

(IICA, 29/10/2020)  – Al menos 77 millones de personas que viven en territorios rurales de América Latina y el Caribe carecen de conectividad con estándares mínimos de calidad, mostró la investigación “Conectividad Rural en América Latina y el Caribe – Un puente al desarrollo sostenible en tiempos de pandemia”, presentada el jueves por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Microsoft.

El estudio, que concentró su trabajo en 24 países latinoamericanos y caribeños y ofrece un completo panorama sobre la situación de la conectividad rural en la región, revela que un 71% de la población urbana de América Latina y el Caribe cuenta con opciones de conectividad, ante menos de un 37% en la ruralidad, una brecha de 34 puntos porcentuales que mina un inmenso potencial social, económico y productivo.

En total, un 32% de la población de América Latina y el Caribe, o 244 millones de personas, no accede a servicios de internet.

La brecha en materia de conectividad es más acentuada si se distingue entre población urbana y rural, llegando en algunos casos a una diferencia de 40 puntos porcentuales. Del total de personas sin acceso a internet en la región, 46 millones viven en territorios rurales.

La investigación constató grandes limitaciones en los datos estadísticos oficiales disponibles, lo que impide mostrar con mayor precisión el estado real de la situación de conectividad en los territorios rurales de las Américas: sólo el 50% de los países de la región cuenta con mediciones específicas sobre conectividad en el ámbito rural.

Para paliar esas lagunas, el IICA, el BID y Microsoft desarrollaron un índice para medir la calidad de la conectividad rural.

Así, en el marco del trabajo, fue confeccionado el Índice de Conectividad Significativa rural (ICSr) y el Índice de Conectividad Significativa urbana (ICSu), permitiendo medir la calidad de conexión a partir de la información disponible en las estadísticas oficiales y en base a otros índices existentes, entre ellos el de Banda Ancha, del BID; el de Conectividad Móvil, Group Special Mobile, GSMA Association (GSMA); y el de Conectividad General, usado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU por su sigla en inglés).

La estimación realizada permitió caracterizar la situación de la región mediante tres clústeres de 24 países, en los que todos exhiben rezagos de conectividad, presentes en las áreas rurales desde hace décadas:

-Clúster de alta conectividad significativa rural:

Incluye a Bahamas, Barbados, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica y Panamá, que representan a 37% de la población rural de la muestra.

En ellos, entre el 53% y el 63% de unos 43 millones de personas no accede a servicios de conectividad significativa.

-Clúster de nivel medio de conectividad:

Incluye a Argentina, Ecuador, México, Paraguay, República Dominicana, Trinidad y Tobago y Uruguay, que representan a un 35% de la población rural de la muestra.

En ellos, entre el 64% y el 71% de unos 40,4 millones de personas no accede a servicios de conectividad de calidad.

-Clúster de baja conectividad:

Incluye a Belice, Bolivia, El Salvador, Guatemala, Guyana, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Perú y Venezuela, que representan a un 28 % de la población rural de la muestra.

En ellos, entre el 71% y el 89% de unos 32,5 millones de personas no accede a servicios de conectividad de calidad.

El estudio comprobó que apenas siete países en la región disponen de información aún más completa y específica que permite acceder a datos sobre los pilares de la conectividad significativa rural: uso diario de internet, disponibilidad de equipos, acceso a banda ancha y tecnología 4G en las áreas rurales.

Para ellos, la investigación reveló que los rezagos más importantes en materia de conectividad se dan debido a la baja frecuencia de internet, con un promedio de solo 10% de la población rural (o 21% si se excluye a Brasil) que utiliza diariamente la red mundial de computadores. Le sigue en importancia la escasa disponibilidad de banda ancha, con un promedio de 16,6% de la población rural que accede a este servicio.

El uso de equipos (principalmente de teléfonos inteligentes) y el acceso a tecnologías 4G muestran índices más favorables, con niveles promedio de penetración en las poblaciones rurales de 71% y 37%, respectivamente (48% y 15% si se excluye a Brasil del promedio). 

“Nos trazamos un objetivo ambicioso: reposicionar a los territorios rurales como zonas con alto potencial de progreso y de prosperidad, algo que demanda sólidos encadenamientos productivos anclados en el acceso a servicios, tecnologías y conectividad en niveles adecuados. Como institución clave del sector agropecuario, el IICA y sus socios se movilizan para sumarse a los esfuerzos de los países y del sector privado. Tenemos como meta atenuar radicalmente las brechas que traban el desarrollo. La brecha de la conectividad rural-urbana es una de las que más atención exige”, dijo Manuel Otero, Director General del IICA.

“La falta de conectividad no solo impone una barrera tecnológica. Constituye también una barrera en el acceso a la salud, a la educación, a servicios sociales, al trabajo y a la economía en general. Si no la cerramos, esa barrera cada vez será más alta y tornará aún más desigual a la región que ya es la más desigual del mundo”, señaló por su parte Marcelo Cabrol, Gerente del Área Social del BID.

En tanto, Luciano Braverman, Director de Educación de Microsoft Latinoamérica, indicó: “Desde Microsoft sabemos que una población conectada tiene muchas oportunidades para trabajar y generar ingresos, acceder a conocimientos e información que alimenten ese trabajo, a servicios de salud por telemedicina y a contenidos de educación en línea. Es especialmente importante subrayar el impacto positivo y de gran magnitud social y productiva que tendría una conectividad plena en las áreas rurales. Por eso priorizamos esfuerzos por conectar al campo en América Latina y el Caribe”.

Según datos citados en el trabajo, un aumento del 1% en la penetración de la banda ancha fija produce un incremento del 0,08% del PIB, mientras que un aumento del 1% en la penetración de la banda ancha móvil produce un incremento del 0,15% del PIB.

Además, en relación con procesos de digitalización, se estima que un aumento del 1% en el índice de desarrollo del ecosistema digital da lugar a una expansión del 0,13% del PIB per cápita, con sus consecuentes impactos positivos en la productividad.

“Para el trabajo de investigación se realizaron decenas de entrevistas y 39 informantes clave de los sectores público y privado aportaron datos para establecer un panorama certero sobre la situación de conectividad en la región, en momentos en que la propagación de COVID-19 agrava la magnitud del problema de la marginalización de casi un tercio de la población latinoamericana y caribeña en el uso de internet”, explicó Sandra Ziegler, la investigadora del IICA que lideró la elaboración del estudio.

 

OBJETIVOS DEL ESTUDIO

El IICA, el BID y Microsoft realizaron este trabajo debido a que consideran que promover la conectividad es condición indispensable y prioritaria para permitir el desenvolvimiento del conjunto de la vida productiva, social y comunitaria en la ruralidad.

Además, las transformaciones tecnológicas y las aplicaciones de éstas a la producción en el ámbito rural, con los consecuentes beneficios económicos que generan, exigen alentar políticas e iniciativas que salden la brecha de conectividad rural.

La investigación constituye también un llamado a una acción decidida de gobiernos, el sector privado y la sociedad civil para corregir las brechas de conectividad rural de forma rápida, tomando en cuenta que la recesión provocada por la pandemia de COVID-19 es la mayor registrada en la historia de América Latina y el Caribe y está elevando el número de personas bajo la línea de pobreza y en estado de pobreza extrema.

El trabajo considera también que el cambio tecnológico en el ámbito rural ha contribuido a aumentar los niveles de productividad de los cultivos en las regiones más rezagadas, por lo que la conectividad tiene un gran potencial para fomentar las rupturas de círculos viciosos que hoy generan inseguridad, pobreza y emigración de la población que habita en la ruralidad.

Una mejora sustancial de la conectividad rural también sería clave para facilitar el acceso de los productores a las cadenas de comercialización, contribuir al relevo generacional en la agricultura, empoderar a las mujeres rurales e impulsar la bioeconomía, entre otros impactos, además de ser una condición necesaria para la diseminación de conocimientos e información estratégica para mejorar cultivos y rendimientos, e implementar buenas prácticas agrícolas, contribuyendo a la generación de más ingresos en el campo. 

 

OBSTÁCULOS IDENTIFICADOS PARA LA EXTENSIÓN DE LA CONECTIVIDAD EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE:

-Lagunas de información sobre el real estado de situación en la conectividad rural.

-Limitaciones en el empleo de los fondos de acceso universal.

-Problemas en la instalación de redes debido a la infraestructura de los países (falta de electricidad, condiciones de las rutas, etc.),

-Elevados costos de inversión y menor costo-efectividad para las compañías operadoras.

-Escasez de estímulos que alienten las inversiones en el ámbito rural.

-Inaccesibilidad a los territorios más alejados (por razones geográficas o situaciones de violencia).

-Dificultades de asequibilidad para el acceso a los dispositivos y mayores costos del servicio de telefonía móvil e internet para los habitantes de los espacios rurales.

-Falta de mapas de infraestructuras con la información de las redes de telecomunicaciones que permitan identificar áreas sin cobertura y con potencialidad para ser conectadas rápidamente.

 

RECOMENDACIONES EN MATERIA DE POLÍTICAS PÚBLICAS:

-Universalización de la conectividad y mayor difusión de las tecnologías digitales junto a actividades de capacitación para potenciar su uso, todos pilares fundamentales para el futuro de la producción agrícola.

-Resulta central que los Estados incorporen en sus registros estadísticos la diferenciación de la conectividad en el sector urbano y rural.

-Asequibilidad en el acceso y de los dispositivos.

-Políticas públicas que impulsen a que los Estados inviertan en la construcción de la infraestructura necesaria y desarrollen instrumentos regulatorios que incentiven la inversión privada para la llegada de los servicios a las zonas más inaccesibles.

-Los subsidios, las asociaciones público-privadas, los incentivos fiscales y los fondos de acceso universal, son los instrumentos habituales que requieren ser redefinidos para avanzar en la expansión de la cobertura.

-Mapas de infraestructura para poder identificar si las fallas actuales se deben a problemas de mercado por falta de rentabilidad económico-financiera (lo que justifica una intervención pública) o si los obstáculos son de competencia, en cuyo caso es necesario abordar la cuestión regulatoria.

-Diseño de soluciones y estrategias ajustadas a los contextos, empleando la tecnología que mejor se adapte a los diferentes casos (fibra óptica, satélites, etc.) y también a las poblaciones a las que se dirige, teniendo especial foco en las perspectivas de género y juventud rural.

-Implementación amplia del uso de la tecnología TVWS como servicio secundario o como uso libre en la banda de UHF para las zonas rurales en las que ha habido mayor dificultad, garantizando el acceso a internet (esta tecnología aprovecha el espectro radioeléctrico entre los 470MHz y los 698MHz, el cual ha sido asignado a los radiodifusores de televisión y ha sido liberado con el paso de la televisión analógica a la digital y puede proporcionar acceso a internet de alta velocidad en las zonas más apartadas de América Latina y el Caribe con una inversión mínima en infraestructura).

-Generar contenido específico y alimentar la demanda de la conectividad en los ámbitos rurales como modo de incentivar la expansión y el uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación. El desarrollo de plataformas de aprendizaje, la formación de extensionistas mediante tecnologías de la información y comunicación, y la difusión de buenas prácticas para el desarrollo de la agricultura mediante la incorporación de tecnologías acrecentarán la demanda y motorizarán la ampliación del empleo de las TICs en la actividad rural, especialmente en aquellos segmentos que aún están rezagados en su uso.

Sobre el IICA

Es el organismo internacional especializado en agricultura del Sistema Interamericano, cuya misión es estimular, promover y apoyar los esfuerzos de sus 34 Estados Miembros para lograr el desarrollo agrícola y el bienestar rural por medio de la cooperación técnica internacional de excelencia.

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Curso e-learning para inspectores externalizados del Programa SAG de Certificación Varietal de Semillas

Santiago, 27 de octubre de 2020.- La División Semillas del SAG, a través del Subdepartamento de Certificación de Semillas, pone a disposición de los interesados nuevamente los cursos online para la selección del personal que realizará las inspecciones de semilleros de maíz, maravilla, raps y cereales bajo el sistema de certificación varietal, que se ejecutan desde las regiones de Valparaíso a La Araucanía, entre los meses de noviembre a marzo de cada temporada.

¿A quién está dirigido?

 Los postulantes deberán poseer título profesional del área agrícola (Ingeniero Agrónomo, Ing. de Ejecución Agrícola, Técnico Agrícola u otros), o ser egresado/a o estudiante de Agronomía, lo cual deberá ser acreditado mediante la presentación del respectivo certificado de título o certificado de alumno regular.

De la misma forma, serán considerados de forma complementaria los siguientes requisitos:

o        Deseable especialización en el rubro (mención fitotecnia o afín, cursos de semillas, experiencia práctica en producción de semillas, etc.).

o        Salud y condición física compatibles con el trabajo de inspección de semilleros (contraindicado para personas alérgicas al polen y picaduras de abeja).

o        Contar con iniciación de actividades y boleta de honorarios electrónica.

o        Licencia de conducir clase B al día.

o        Presentar Certificado de Antecedentes.

¿Cómo inscribirse?

El proceso de selección contempla la postulación de los/as interesados/as en realizar labores de inspección, a través de la siguiente ficha:

La ficha deberá ser enviada, vía email, al Encargado Regional de Semillas de la región donde desea trabajar:

A través de un email, el SAG le informará si ha sido seleccionado y se le enviarán las claves de acceso para acceder a la plataforma de los cursos que se deben tomar, lo cual dependerá de la región a la cual postula, considerando que cada una tiene especies diferentes de acuerdo a la ubicación geográfica de los semilleros.

¿Cuáles son los objetivos?

La capacitación tiene como objetivo principal entregar los conocimientos básicos sobre tecnología de semillas, normativa que rige el proceso de certificación de semillas y metodología de inspección de los cultivos de maíz, maravilla, raps y cereales, que se ejecutan desde las regiones de Valparaíso a La Araucanía, entre los meses de noviembre a marzo.

La aprobación de este curso es requisito para postular como inspector de temporada. Una vez entregados los resultados del curso, se les enviarán los antecedentes específicos de la actividad y los formularios requeridos para su postulación, y se coordinarán las siguientes etapas del proceso de selección.

Las fechas de apertura del curso se señalan a continuación:

Metodología

 Los cursos utilizan metodología de autoinstrucción y de horario libre dentro de los días que permanecerá abierto. Se puede ingresar en cualquier horario, revisar los contenidos online y descargar el material en formato PDF para mejor comprensión. El curso tendrá una duración de 7 días a partir de su apertura. Una vez terminado el periodo señalado, no se podrá acceder a los contenidos. Posteriormente se cargará el examen final.

 Materiales

El alumno debe contar con una dirección de correo electrónico, computador y conexión a internet. La velocidad de acceso al curso dependerá del tipo de conexión y de las características del computador.

Es esencial contar con los conocimientos básicos de navegación en internet, uso del navegador Chrome de preferencia y lectura de archivos en PDF.

Contactos

Para dudas acerca del curso, contactar a los profesionales del Subdepartamento de Certificación de Semillas, Ing. Agr. Jorge Osses, al email jorge.osses@sag.gob.cl o Carolina Illanes al email carolina.illanes@sag.gob.cl

 Evaluaciones

Todos los postulantes deberán rendir un examen de conocimientos de las materias correspondientes a los módulos realizados por especies. La evaluación consta de 30 preguntas de Verdadero o Falso y selección múltiple. El tiempo máximo para realizar la evaluación es de 60 minutos, y la aprobación del curso será con un 60% de respuestas correctas.

Entrevista

Aquellos postulantes que aprueben el curso online serán llamados a una entrevista personal en que se verificarán sus antecedentes curriculares, además de los conocimientos técnicos adquiridos.

 El examen, la entrevista personal y la experiencia en inspección de semilleros en temporadas anteriores tendrán de ponderación un tercio cada una, para la toma de decisión del candidato a contratar.

 

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INDAP PRESENTÓ ACUERDO DE ALIANZAS PRODUCTIVAS CON LA INDUSTRIA SEMILLERA


Santiago, 23 de octubre, 2020.
En el marco del reciente convenio de cooperación INDAP – ANPROS, se realizó el pasado jueves un Webinar para nuestros socios en el que se entregaron los detalles del acuerdo que permitirá el desarrollo de acciones conjuntas entre ambas instituciones.

Una de ellas es la implementación de los Programas de Alianzas Productivas que tienen como objetivo encadenar al poder comprador, en este caso las empresas semilleras, con agricultores de la agricultura familiar campesina (AFC) para la producción de semillas como agricultores multiplicadores.
En la actividad, Juan Cristóbal Coloma, profesional de apoyo del departamento de mercados de INDAP, se refirió a la importancia del programa, resaltando que permite generar condiciones para que los pequeños agricultores accedan a mejores alternativas comerciales y nuevos mercados.
 
Destacó que “la idea del acuerdo  es establecer un marco de cooperación que permita el desarrollo de acciones conjuntas, que contribuya a que los usuarios de INDAP accedan a conocimientos específicos sobre la producción de semillas y logren mejorar su capacidades comerciales y técnicas, promoviendo el encadenamiento productivo con empresas socias de Anpros”. 

Por su parte, Rodrigo Pavez, encargado nacional de Alianzas Productivas de INDAP, se refirió a los aspectos técnicos del mismo y detalló los objetivos, apoyos que contempla para los agricultores, la forma de trabajo, las alianzas y ejemplos exitosos que ya existen en otros sectores, además de los procedimientos para postular. 

Revise el video y presentaciones de la actividad aquí

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HM.CLAUSE CHILE cumple 20 años de operación

El 16 de octubre recién pasado, HM.CLAUSE CHILE S.A., ha cumplido 20 años de operación comercial. Tiempo en el que se ha posicionado como una de las más grandes empresas distribuidoras de semillas de hortalizas en el país, brindando un importante y permanente apoyo a la horticultura chilena, desde sus inicios en el año 2000, como Alliance Semillas S.A.
HM.CLAUSE se formó en 2008, mediante la combinación de sus dos marcas comerciales, HARRIS MORAN de Estados Unidos y CLAUSE de Francia. HM.CLAUSE, es una unidad de negocios de Limagrain, un grupo cooperativo agrícola internacional, especialista en semillas de cultivos extensivos, semillas hortícolas y productos cerealeros, que dispone de filiales en 56 países y cuenta con más de 10 000 colaboradores permanentes, repartidos por todo el mundo.
Localmente cuenta con un equipo de una gran diversidad en cuanto a sus países de origen, como a sus antecedentes culturales y profesionales, que comparten la pasión por el trabajo y la motivación para tener un impacto importante en el mundo.
En la actualidad, además de distribuir semillas de hortalizas en el país, se especializa en la mejora y producción de semillas, para asegurar la disponibilidad en cualquier lugar del mundo, a través de un intenso trabajo de investigación e innovación.
Del mercado mundial al mercado local, seguirán colaborando con sus clientes para brindar soluciones exitosas a los desafíos agrícolas de la actualidad y producir semillas de la más alta calidad para el futuro.
Como una compañía global, todos y cada uno de ellos, está genuinamente comprometido con el éxito y satisfacción de sus clientes y el futuro de la industria.
HM.CLAUSE CHILE S.A., agradece a todos sus clientes y colaboradores, por el aporte al crecimiento de la compañía.

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Investigadores de la SSC reciben una subvención para desarrollar una prueba que podría ayudar a acelerar las exportaciones de semillas de maíz

La Dra. Silvina Arias y el Dr. Charles Block han recibido una subvención de $ 38,882 de la American Seed Trade Association’s Seed Science Foundation (SSF) para desarrollar una prueba que diferenciará entre dos bacterias del maíz estrechamente relacionadas. Una de las bacterias causa el marchitamiento de Stewart, una enfermedad que impide la exportación de semillas de maíz. La otra bacteria es un pariente cercano que no causa enfermedades en el maíz. El problema con los métodos de prueba actuales es que no pueden diferenciar los dos, lo que puede dar como resultado resultados falsos positivos.

“La industria está de acuerdo en que este es un trabajo muy importante e impactante”, dijo Samantha Thomas, miembro de la Junta de SSF. “Un método mejorado podría resolver los rechazos o destrucciones de importación de semillas asociados con las pruebas de falsos positivos que se sabe que ocurren con los métodos de prueba actualmente disponibles”.

El maíz exportado como semilla para plantar, generalmente debe cumplir con los requisitos de calidad del país importador. El requisito más frecuente es verificar la ausencia de marchitez de Stewart, una enfermedad bacteriana causada por Pantoea stewartii .

“Lo que muchos no saben es que Pantoea stewartii tiene dos subespecies, stewartii , que causa el tizón de las hojas en el maíz, e indologenes, que no causa enfermedades”, dijo Arias. “La prueba de laboratorio estándar no puede diferenciar una de la otra”.

Hay muchas pruebas de ADN publicadas para Pantoea stewartii, pero la mayoría tiene el mismo problema de no poder separar las dos subespecies. El laboratorio Seed Science Center Seed Health tiene un ensayo que puede separar los dos, pero no se ha probado rigurosamente en semillas. 

“Nuestro objetivo es desarrollar un ensayo de salud de semillas confiable, que funcione bien con todo tipo de semillas (dent, sweet, and popcorn) y tratamientos de semillas”, dijo Block, coordinador de pruebas de salud de semillas de SSC. “La intención no es reemplazar el test de ELISA estándar, que es más barato y rápido, sino tener un método de seguimiento complementario disponible”.

La exitosa propuesta de premio titulada “Estudio de validación de un método de PCR en tiempo real para la detección de Pantoea stewartii subsp. stewartii (marchitez de Stewart) en semillas de Maíz “sigue una publicación  de Block realizada en una revista de 2019,  en colaboración con dos científicos del USDA, los doctores Narinder Pal y Candice Gardner de Plant Introduction Station en Ames, para desarrollar un método de PCR para diferenciar las dos subespecies.

Arias dijo que el enfoque de la investigación es optimizar, extender la aplicabilidad y realizar una validación entre laboratorios del método de prueba de ADN para verificar completamente los criterios de rendimiento de acuerdo con las pautas de validación del Sistema Nacional de Salud de Semillas (NSHS). 

Esperan tener muchas preguntas respondidas para mediados de diciembre de 2020, como el mejor método de extracción de ADN, el límite inferior de detección de ADN en extractos de semillas y cómo se compara la prueba de ADN con la sensibilidad ELISA. El objetivo final es tener un conjunto sólido de datos de validación para la primavera de 2021 para que el Sistema Nacional de Salud de Semillas de EE. UU. Pueda acreditar el método.

Fuente:  Iowa State University Seed Science Center

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SAG INICIÓ INTERCAMBIO DE CERTIFICADOS FITOSANITARIOS ELECTRÓNICOS ENTRE CHILE Y HOLANDA

A partir del 20 de octubre de 2020, el Servicio Agrícola y Ganadero dio inicio al intercambio de Certificados Fitosanitarios electrónicos entre Chile y Holanda mediante el sistema HUB de la CIPF.

A partir de la fecha señalada, la ONPF de Holanda aceptará los documentos electrónicos emitidos por el SAG para realizar los trámites de importación de aquellas mercaderías sujetas a revisión, por este motivo dejarán de ser necesarios los Certificados Fitosanitarios impresos en papel.

De esta manera, el acuerdo de certificación electrónica alcanzado con la Unión Europea incorpora a los 27 países miembros.
Es importante recordar que, al igual que con los demás países el Servicio emite certificados electrónicos, los Certificados Fitosanitarios de Reexportación quedaron fuera de este acuerdo

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La bioeconomía, una aliada de peso en la recuperación económica post pandemia

San José, 21 de octubre de 2020 (IICA). – Expansión del Producto Interno Bruto (PIB), revaloración de los beneficios de la agricultura, un reenfoque de la organización industrial y contribuciones en la ciencia y la investigación, son algunos de los aportes relevantes que la bioeconomía ofrece para la recuperación económica post Covid-19.

Para ello es necesaria la formulación de más y mejores políticas públicas, identificar y contabilizar resultados en los países, impulsar la inversión en tecnología y establecerla como prioridad en los presupuestos de ciencia, además de combinar esfuerzos entre países para afrontar mejor los recortes que vendrán con la pandemia.

Así lo aseguraron expertos que participaron de la V sesión plenaria titulada “Bioeconomía para la recuperación económica post COVID-19”, en el marco de la Conferencia Internacional de Bioeconomía Aplicada ICABR 2020 que se llevó a cabo de forma virtual a través de las plataformas online del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

El panel estuvo conformado por David Zilberman, profesor de la Universidad de California, Berkeley; Ariel Coremberg, director del Centro de Estudios de la Productividad y Profesor de la Universidad de Buenos Aires, Argentina; Eduardo Trigo, consultor de Bioeconomía y Desarrollo Productivo del IICA y profesor del Centro de Agroindustria de la Universidad Austral, Argentina; Roberto Bisang; profesor de la Universidad de Buenos Aires, Argentina; Ruben Echeverría, director general emérito del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) y Máximo Torero, economista jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La moderadora fue la especialista del Programa Bioeconomía y Desarrollo Productivo del IICA, Gabriela Quiroga.

Coremberg subrayó la necesidad de cuantificar con precisión los aportes que hace la bioeconomía a la economía para mejorar el mejor diseño de políticas públicas. Presentó los detalles de las mediciones realizadas en Argentina y en Uruguay, que comparó gracias a la implementación de una metodología de medición estandarizada desarrollada en conjunto con IICA.

Uno de los resultados fue la mayor incidencia en el PIB biobasado de la industria de biocombutibles uruguaya, que registró un aporte del 2% sobre el total, duplicando el aporte argentino, que se ubicó en el 1%.

Por su parte, Eduardo Trigo destacó que la bioeconomía ha revalorado la percepción que tiene la sociedad sobre la agricultura y que existe una visión que la ubica como un sector de progreso, provocando cambios en los tres niveles de la economía: macro, micro y meso.

Trigo estimó que en el largo plazo los impulsores que movilizan la transición hacia el nuevo paradigma de la bioeconomía se intensificarán. Pero en el corto y mediano plazo, las restricciones fiscales que provoca el Covid-19 en los presupuestos públicos impactarán negativamente en los planes de impulso a la bioeconomía.

A su turno, Roberto Bisang se refirió al concepto de ‘biofábrica’ como la “célula madre” de la bioeconomía. Comparó las fábricas tradicionales del siglo XX, donde se utilizaban los bienes de capital creados por el hombre para procesar materias primas de origen mineral para obtener un determinado producto.

En cambio, bajo el nuevo paradigma de la bioeconomía, se instala el concepto de ‘co-producto’, que Bisang ejemplificó diciendo que “ya no se trata de hacer trigo, sino que se trata de captar la energía del sol, envasarlo en maíz, hacer cracking del maíz para transformarlo en alimentos, bioenergías, biomateriales, y además generar un servicio ecosistémico de captura de carbono”.

Posteriormente, Ruben Echeverría enfocó su exposición en la necesidad de reforzar la inversión en investigación en ciencias agrícolas y de alimentos en los países de América Latina y el Caribe.

Describió que el promedio de inversión en la región se ubica por debajo del 1% del PIB Agrícola, mientras que los países de altos ingresos, la cifra se ubica en torno al 3%.

Según Echeverría, los presupuestos en investigación podrían incluso reducirse luego del Covid-19, por lo que recomendó redefinir las prioridades, e incluir la bioeconomía en áreas como la biotecnología, los alimentos bajos en carbono, las bioenergías y la restauración de ecosistemas. También sugirió combinar esfuerzos entre países para afrontar mejor el menor presupuesto.

Máximo Torero, a su turno, destacó que las consecuencias del Covid-19 agravarán los problemas de acceso a los alimentos, sobre todo en las comunidades más vulnerables. Agregó que la bioeconomía puede ser parte de la solución si se aborda correctamente, al ser una herramienta muy útil para expandir la frontera agropecuaria.

Por último, David Zilberman destacó que en la bioeconomía está la clave para la descarbonización de la economía. Abogó por eliminar los prejuicios sobre los organismos transgénicos y la edición genómica, especialmente en Europa, y aseguró que la agricultura ecológica y la biotecnología no deben verse como sustitutos, sino como enfoques complementarios.

La Conferencia Internacional de Bioeconomía Aplicada 2020 sesionó por primera vez en la historia en América Latina, de la mano del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina y del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), junto al Consorcio Internacional de Investigación en Bioeconomía Aplicada (ICABR por sus siglas en inglés).

La Conferencia es considerada como el principal espacio en el mundo dedicado a definir, discutir y desarrollar el potencial de la bioeconomía para el desarrollo, y reúne cada año la participación y la atención de los profesionales de ciencias agronómicas y las universidades y centros de enseñanza más importantes del mundo.

Sobre el IICA
Es el organismo internacional especializado en agricultura del Sistema Interamericano, cuya misión es estimular, promover y apoyar los esfuerzos de sus 34 Estados Miembros para lograr el desarrollo agrícola y el bienestar rural por medio de la cooperación técnica internacional de excelencia.

 

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INIA y FONTAGRO lanzaron proyecto internacional para aumentar la eficiencia hídrica en la región

La Plataforma Agrícola Satelital (PLAS) se implementará en Colombia, Argentina, Uruguay y Chile, con el objetivo de modernizar el manejo del riego mediante trasferencia tecnológica, transformando los métodos tradicionales de riego en sistemas de precisión.

Santiago, 21 de octubre de 2020.- Esta mañana el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) realizó el seminario internacional “Plataforma de Gestión del Agua en la Agricultura 2030”, una instancia desarrollada en el marco del proyecto FONTAGRO “Nuevas tecnologías para el aumento de la eficiencia del uso del agua en la agricultura de América Latina y el Caribe (ALC) al 2030”, que busca aumentar la eficiencia hídrica con el uso de marcos conceptuales y nuevas tecnologías de precisión, aplicadas a los sistemas agropecuarios de los países latinoamericanos.

La actividad comenzó con el saludo protocolar del Director Nacional de INIA y actual Presidente del Consejo Directivo de FONTAGRO, Pedro Bustos, y de Eugenia Saini, Secretaria Ejecutiva de la misma institución. A modo de reflexión, la máxima autoridad del instituto chileno  sostuvo que “la agricultura 4.0 puede ser una herramienta muy útil en la medida que sepamos usarla y que esté al alcance de todos los productores. Lo que me gusta de este proyecto es que no es solo teoría, sino que es una plataforma que se está aplicando en los campos y refleja cómo el desarrollo debe darse de manera integrada entre al sector público y el sector privado”.

Por su parte, la Secretaria Ejecutiva Saini, destacó tres componentes claves que se vinculan en este proyecto: trabajo en red, llegada al productor y la digitalización y utilización de tecnologías de precisión. “Bienvenido es este tipo de tecnologías y muchas felicidades a todas y todos los profesionales involucrados. Esperamos que sea un gran aporte para la región y desde FONTAGRO estaremos monitoreando su desarrollo”.

La participación de INIA está liderada por el investigador Claudio Balbontín, de INIA Intihuasi. Esta iniciativa es un esfuerzo colaborativo de especialistas hispanoparlantes por modernizar el manejo del riego en los países participantes y en ALC, mediante la transferencia tecnológica. “La idea central es que los tomadores de decisión, como los agricultores, organizaciones de usuarios, entre otros, dispongan de información de los cultivos con alta resolución espacial y temporal y, de este modo, transformar los sistemas de gestión tradicional del riego en sistemas de precisión, mejorando la eficiencia en el uso de los recursos hídricos”, explicó Balbontín durante la presentación del proyecto.

Además de INIA, en la plataforma PLAS FONTAGRO participan AGROSAVIA Colombia, INIA Uruguay, INTA Argentina y el Departamento General de Irrigación de dicho país; la Universidad de La Serena (Chile) y la Universidad Castilla La Mancha (España).  Esta iniciativa contempla la instalación de pilotos tecnológicos en Chile, Argentina, Colombia y Uruguay, donde se implementarán los marcos conceptuales y las nuevas tecnologías de precisión para el manejo del agua.

El investigador Balbontín precisó que “la modernización de las herramientas tecnológicas para el manejo del riego son fundamentales de cara al futuro, el cual prevé cambios en las condiciones climáticas, limitantes en la disponibilidad hídrica, mayor demanda por alimentos y aumento de la competencia por el agua con otros sectores económicos, todos factores que obligan al aumento de la eficiencia en el uso del agua”. De esta forma, la plataforma contempla escalas de análisis que irán desde parcelas individuales hasta cuencas completas, para lo cual se utilizarán herramientas tecnológicas, tales como imágenes satelitales; plataformas online para consultas del estado de desarrollo de los cultivos; modelos de balance hídrico; sensores de campo para implementar un riego inteligente y el desarrollo de software para la gestión inteligente del riego.

La actividad virtual de lanzamiento contó con la participación de 100 asistentes de diversos países, y se realizó a través de la plataforma Google Meet. Información sobre los antecedentes del proyecto está disponible en https://tinyurl.com/y3hzfmbz.

 

Acerca de INIA

El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) es la principal institución de investigación, desarrollo e innovación agroalimentaria de Chile. Vinculada al Ministerio de Agricultura, cuenta con presencia nacional y un equipo de trabajo de más de 1.000 personas altamente calificadas. Ejecuta al año un promedio de 400 proyectos en torno a 5 áreas estratégicas: Cambio Climático, Sustentabilidad, Alimentos del Futuro, Tecnologías Emergentes, y Extensión y Formación de Capacidades. Estas iniciativas contribuyen al desarrollo agroalimentario sostenible del país, creando valor y proponiendo soluciones innovadoras a los agricultores, socios estratégicos y la sociedad, generando una rentabilidad social que varía entre 15% y 25%, por cada peso invertido en cada uno de sus proyectos.

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Nueva Ley 20.998 sobre Servicios Sanitarios Rurales entra en vigencia a partir del 2 de noviembre

Contraloría General de la República tomó razón de su reglamento de esta norma, que establece una modificación radical en la forma de administración y gestión de los actuales sistemas de Agua Potable Rural y del rol que desarrolla el MOP, a través de la Dirección de Obras Hidráulicas y la Superintendencia de Servicios Sanitarios.

 

Con la toma de razón de la Contraloría General de la República, el 2 de noviembre entra en vigencia la Ley de Servicios Sanitarios que beneficiará a más de 2.500 comités y cooperativas de sistemas de APR del país.

Este lunes la Contraloría General de la República tomó razón del Reglamento de la Ley N° 20.998 que regula los Servicios Sanitarios Rurales (SSR) en Chile. Con ello, el 2 de noviembre próximo entrará en vigencia esta Ley que establece una modificación radical en la forma de administración y gestión de los actuales sistemas de Agua Potable Rural (APR), así como el rol que ha desarrollado el Ministerio de Obras Públicas a través del Programa de Agua Potable Rural de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) y la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS).

Desde los años 90 a la fecha, el MOP ha llevado adelante el Programa de APR que ha permitido la construcción y mantención de sistemas que abastecen a alrededor de 1,9 millones de personas en zonas rurales y ha prestado apoyo y asesoría técnica a más de 1,900 comités y cooperativas de APR que administran dichos sistemas. A esto se suman la Subdere, municipios o gobiernos regionales.

Así a partir de noviembre, todos los sistemas de APR del país -que se estiman en 2,500 y abastecen a 2,1 millones de personas-, independiente de su origen, estarán bajo la tutela del MOP.

Esta nueva ley establece el siguiente marco regulatorio:

  • El MOP además de velar por el abastecimiento de agua potable, deberá abordar el saneamiento de aguas servidas en zonas rurales.
  • Reconoce a todas las organizaciones sociales que presten un servicio sin fines de lucro y hayan recibido un aporte del Estado (hoy cooperativas y comités de agua potable rural que están encargados de tareas como cloración del agua, cobro por el servicio y adquisición de insumos), como los encargados de la administración y operación de los servicios. Para ello pasarán a ser Licenciatarios por plazo indefinido, deberán inscribirse en el Registro administrado por el MOP, y cumplir ciertos requisitos y obligaciones en materias contables, operacionales y administrativas.
  • Crea la nueva Subdirección de Servicios Sanitarios Rurales (SSR), dependiente de la DOH, que deberá asumir las tareas de asesoría a la administración y operación de los SSR y la gestión de proyectos de inversión, en forma directa o contratación de terceros. Además, la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) deberá ejercer labores de fiscalización y fijar las tarifas para todos los sistemas de SSR.
  • Se constituye un Consejo Consultivo nacional y también consejos regionales para que la Subdirección consulte respecto de las políticas de asesoría y asistencia.

Fuente: MOP

bioeco

Mayor encuentro global de Bioeconomía reúne sector privado y representantes de universidades


La edición de este año llegó a la región de la mano del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), co-organizadores del evento junto al Consorcio Internacional de Investigación en Bioeconomía Aplicada (ICABR por sus siglas en inglés).
La conferencia se divide en cinco sesiones plenarias. La primera, con el título “Políticas para el crecimiento Bioeconómico en las Américas luego del COVID-19”, contó con la participación de Federico Torres Carballo, Viceministro del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones de Costa Rica, Wálter Oyhantcabal y Carolina Balian, de la Unidad de Sostenibilidad y Cambio Climático, Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) de Uruguay; Marcelo Eduardo Alos, Secretario de Alimentos, Bioeconomía y Desarrollo Regional del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina; Mabel Gisela Torres Torres, Ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación de Colombia; y Bruno Prosdocimi Nunes, Coordinador General de Bioeconomía del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil.
La segunda plenaria, “Cambio Climático, Medioambiente y Bioeconomía post COVID-19”, tiene como expositores a Gabriel Blanco, Profesor en la Unicen de Argentina, y co-autor Grupo de trabajo III del 5to. y 6to Informe de Evaluación del IPCC; Hans van Meijl, Economista en el Centro de Investigación Económica Wageningen, Profesor de Evaluación Macroeconómica de la Bioeconomía Circular en la Universidad Wageningen, Países Bajos; Anthony Artuso, Académico del Centro de Estudios en Política Económica, University of Virginia; y María Michela Morese, Secretaria Ejecutiva, Asociación Global para la Bioenergía (GBEP), Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Candice Wilson, Gerente de la Ethanol Trade Policy, U.S. Grains Council; Suani Teixeira Coelho, Coordinador, Grupo de investigación en Bioenergía (GBIO), IEE USP; Luis Zubizarreta, Presidente Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO); y Patrick Adam, Director Ejecutivo Cámara de Bioetanol de maíz, Argentina, fueron los expositores de la III plenaria: “El rol de la Bioenergía post COVID-19”.
La IV plenaria, “Los nuevos insumos biológicos: experiencias en gestión y desarrollo de bioinsumos”, contó con la intervención de German Ceizel Borella, Coordinador del Comité Asesor en Bioinsumos de Uso Agropecuario (CABUA), Argentina; Roberto Rapela, Presidente del Centro Académico de Ciencias Biológicas CABIO; Ricardo Yapur, Presidente de Rizobacter y Fabiola Moreno Martínez, Coordinadora del registro de Bioinsumos de Uso Agrícola del Instituto Colombiano Agropecuario – ICA.
La conferencia finaliza con la plenaria” Bioeconomía para la recuperación económica post COVID-19”, cuyos expositores son David Zilberman, Profesor de la Universidad de California, Berkeley; Ariel Coremberg, Director del Centro de Estudios de la Productividad y Profesor de la Universidad de Buenos Aires, Argentina; Eduardo Trigo, Consultor del Departamento de Bioeconomía del IICA, Profesor del Centro de Agroindustria de la Universidad Austral, Argentina; Roberto Bisang, Profesor de la Universidad de Buenos Aires, Argentina; Rubén Echeverría, Director General Emérito, Alliance of Bioversity International y CIAT; y Máximo Torero, Economista, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
También participan Hugo Chavarría, Gerente del Programa de Bioeconomía y Desarrollo Productivo del IICA, Agustín Torroba, Especialista Internacional en Biocombustibles del IICA, y Kelly Witkowsky, Gerente del Programa de Cambio Climático y Recursos Naturales del Instituto.

Sobre el IICA
Es el organismo internacional especializado en agricultura del Sistema Interamericano, cuya misión es estimular, promover y apoyar los esfuerzos de sus 34 Estados Miembros para lograr el desarrollo agrícola y el bienestar rural por medio de la cooperación técnica internacional de excelencia.

SAG

Trámite SAG de autorización de internación de mercaderías silvoagrícolas ahora es digital

Santiago, 13 de octubre de 2020.- El trámite digital de “Autorización para internar mercaderías silvoagrícolas” acaba de ser puesto a disposición de los usuarios/as por parte del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), siguiendo en el empeño por la digitalización comprometido para avanzar en la Transformación Digital del Estado.

A través de dicho trámite se podrá solicitar permiso de importación de productos de origen silvoagrícola que no se encuentran regulados o de aquellos que cumplan solo parcialmente con las regulaciones fitosanitarias de ingreso establecidas por el SAG, con el fin de evaluar su posible autorización. Esta solicitud la podrá realizar cualquier persona natural o jurídica, con residencia en el país, que desee importar especies de origen vegetal silvoagrícola.

Para ingresar al trámite se debe pinchar en http://www.sag.cl/tramites/tramites-sag contando con Clave Única (otorgada por el Servicio de Registro Civil e Identificación), completando luego el formulario digital y cancelando el costo de la evaluación, que corresponde a 0,25 UTM.

En caso de acogerse la solicitud y dependiendo del tipo de producto que esté siendo evaluado, la respuesta al usuario/a se entregará en un plazo máximo de 10 días hábiles a contar de la fecha de ingreso de la solicitud.